A veces una palabra cala más de lo que uno cree, siendo capaz de destruir todo a su paso, dejando heridas en el camino.
Las palabras si bien son maravillosas, también son crueles y despiadadas.
Quise creer que ya no dolía, que todo había sido superado, que era fuerte y no me importaba...pero otra vez en mi cabeza rondaba ese susurro...
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